Hapukcita

LA VERDAD…

Con los años he ido descubriendo que la maldad no está en nosotros al nacer, que somos seres que nacemos como un cassette sin ninguna grabación y que en los primeos años vamos absorviendo todo lo que podemos para luego forjar nuestra personalidad a base de diversas influencias en nuestro entorno. Pero no es la maldad un ser adormecido que nos mantiene ignorantes mientras duerme. Al contrario, resulta que al mismo tiempor que aprendemos vamos conociendo qué es la maldad, qué es la mentira y por si fuera poco, quiénes somos nosotros en nuestro contexto. No resulta imposible darse cuenta de que hay cosas que hacemos que causan dolor, angustia o pena. Lo vemos en la cara de decepción de nuestros padres, luego de haberlo hecho sin motivo, sin alevosía, solo para probar de qué se trataba “eso” y es justo ahì. En esa reacciòn paterna donde nos decidimos por volver a hacerlo porque no nos importa su sufrimiento o jamàs volver a intentarlo porque a ellos les causa dolor. Y es exactamente en ese momento amigos, donde nace la verdad, donde decidimos ser personas de bien o no.

permalink