Hapukcita

Ya no es sencillo

Hace algunos años, la vida era más fácil. Sólo importaba que tuvieras suficiente tiempo para bañarte, vestirte y ver el programa de televisión que te gustaba, justo después de hacer la tarea que te mandaron en el colegio.

El problema más serio era conseguir la reparación de alguno de los juguetes que temprano te habían dañado. Una tristeza era que ya no te quedara tu camisa roja favorita o las botas de hule que te regalaron para jugar en la lluvia.

Todo un mal día podía empezar cuando te daban avena o no querías levantarte para el colegio.

En ésa época las cosas eran más sencillas. No te gustaba la sopa y el mayor reto era librarte de un plato en el almuerzo.

Pero ya no es así. Ya nada es tan sencillo o confiable como en ésa época. Nos dejamos llenar de mitos, miedos, rencores y frustraciones. Convertimos nuestra vida en algo más profundo, según los “expertos” y terminamos llenando nuestra inocencia de terribles temores que no dejan que respiremos.

Quisiera volver a ésa época. Porque ser adulto solo es divertido cuando imaginabas serlo, vestido con ropa de papá, jugando en el patio de tu casa. Sólo en ese momento crecer era emocionante. Hoy que ya creciste nada de divertido tiene.

permalink